| En
Mis Calles
En mis calles
no juegan ya los niños
y en las
paredes solo se lee...¡adiòs!
Es como si,
de repente, fuera otro el mundo,
Otro el concepto,
otra la vida...¡otro Dios!
En mis parques
no pasean las parejas
que en otro
tiempo se iban a enamorar;
no hay canciones
ni hay estrellas,
ni existe
el cuarto para poder llorar.
En mi tierra
ya no cantan a su historia
e inmolan
a los que no quieren callar.
En mi tierra
no hay fracasos ni victorias,
solo un deseo
incesante de talar.
En mi vida
no cuentan ya los años
de este eterno
y doloroso peregrinar,
en el que
el peso de tanto daño
destruyò
en mì el consuelo de perdonar.
En mis calles
no juegan ya los niños
y en las
paredes solo se lee...¡adiòs!
Es como si
de repente fuera otro el mundo,
donde no
existe alma, comprensiòn...¡ni Dios!
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